Estamos en guerra (“To jest wojna”): fundamentalistas a la caza de mujeres

Alexis Angulo: Klementyna, la guerra fría terminó ¿A qué le llamas guerra? 

Klementyna Suchanow: La guerra, de la que estoy hablando en el libro es lo que otros académicos ven y llaman: los fundamentalistas religiosos  (y no son los islamistas, como se entendía siempre años atrás) son los fundamentalistas de nuestro territorio cultural, es decir, los cristianos de la Iglesia que conocemos, que son nuestros vecinos y que somos nosotros mismos. 

Dentro de nuestra Iglesia también se formó un grupo de fundamentalistas religiosos que empezó a actuar unos años atrás de una manera muy agresiva. Hoy están tratando de cambiar los derechos humanos, los derechos de las mujeres. Están tratando de volver a los tiempos de antes de la ONU,  de todos los tratados internacionales.

Es lo que siempre dicen en sus congresos, en las entrevistas. Muchas veces empezaban diciendo:  “esto es una guerra, estamos en guerra” y siempre están usando este lenguaje muy bélico: “es una de las batallas. Somos soldados, tenemos que ganar; necesitamos más armas”.  Este es el lenguaje que están usando en su círculo, mientras que afuera están tratando de cambiar el lenguaje de los derechos humanos, de manipularlo con más emociones y así, por medio del lenguaje, cambiar las leyes.

A.A. ¿A qué le llamas Agenda Europe?

K.S. La Agenda Europe es un conglomerado de varias agrupaciones dentro de la Unión Europea que se estableció en el año 2013 y que, de una forma muy planeada, está tratando de influir en las leyes de varios países dentro de la Unión Europea. Es uno de los más importantes actores dentro de todo este grupo de  neoconservadores; los fundamentalistas religiosos de varias organizaciones internacionales. No es solamente la Unión Europea, porque ahí están también los norteamericanos y los rusos. Así que hay dos actores de fuera de la Unión Europea que están tratando de influir en las leyes europeas, que es muy peculiar, como para mi gusto.

A.A. ¿Cuáles son algunos ejemplos en los que ha tenido alguna especie de influencia esta agenda en política nacional polaca?

K.S.  En Polonia, por ejemplo, casi cada día nos están sorprendiendo con noticias muy raras. Hablé del año 2016 y del paro polaco. Las mujeres se organizaron de una forma masiva en todo el país, también fuera de Polonia, lo que hizo que el Gobierno tuviera que resignar  del proyecto propuesto por Ordo Iuris.

Ahora de pronto Oro Iuris, en 2020 está volviendo a la idea de la penalización del aborto, así que constantemente estas ideas están circulando y esta gente está tratando de ver los huecos, maneras de entrar, de tratar de nuevo. Es algo interminable. Cada día nos están confrontando con nuevas ideas. 

Un día, hace un mes atrás, apareció la idea de prohibir el divorcio. Estas ideas locas está circulando por toda Europa. Un día apareció en Polonia, otro día aparece en España. Un día aparece en Croacia, otro día en Alemania. Están tratando de aprovecharse de los huecos, de los puntos más débiles dentro de la ley local para ver lo que se puede conseguir de la agenda europea que están promoviendo. Es como una guerra eterna .

A.A. ¿Cuál es el objetivo de Rusia?

K.S.  Entre los historiadores y académicos se está hablando ahora de que cuando terminó la Guerra Fría, de pronto empezó una nueva que todavía no hemos notado muy bien. Estamos experimentando algo nuevo donde se están usando las tácticas de la Guerra Fría, pero aplicadas a una nueva guerra,  una guerra de valores, de la nueva cristianización del mundo, de los valores tradicionales, de las “familias naturales”.

Desde hace unos años, nos estamos dando cuenta de lo que está pasando detrás, porque es un momento de establecer un nuevo orden del mundo. Veamos lo que está pasando en los Estados Unidos, cómo se está cayendo en la arena internacional la reputación de los Estados Unidos,  es un juego internacional. Estamos hablando de una internacional conservadora, porque Moscú ahora se considera la capital del conservadurismo, del conservadurismo del siglo XXI.

Entonces tenemos la capital, Moscú, tenemos la ley internacional y tendremos las mismas tácticas que fueron utilizadas años atrás en el tiempo de la Guerra Fría. Se  están usando las mismas herramientas, tácticas, las doctrinas de guerra y a veces son los mismos. Muchas veces es la gente del tiempo del comunismo la que ahora está llevando adelante la nueva guerra.

A.A. Se dice que uno de los elementos que tuvieron un impacto en las elecciones aquí en Polonia fueron unas grabaciones, unas grabaciones que afectaron la popularidad de Plataforma Cívica (PO)  ¿Puedes hablar más sobre esas grabaciones?

K.S. Sí es una historia poco conocida fuera de Polonia. Pero ahora, con el escándalo que hubo con las elecciones en los Estados Unidos, con la influencia rusa del Kremlin, por ejemplo, en Cataluña, en Italia con el partido Liga de Salvini, ahora sabemos más de cómo el Kremlin está tratando de influir en  las políticas internas de varios países.

Parece ahora,  con todo el conocimiento que tenemos de los últimos años, que también el escándalo con las grabaciones en Polonia, que fue anterior a lo de las elecciones norteamericanas, se puede considerar  un precursor, como un experimento.

La historia sucede en un restaurante donde se encontraban políticos del Parlamento. Los mozos pusieron una grabadora, que primero,  parece fueron utilizadas para grabar a la gente de la embajada norteamericana. También para ver lo que estaban hablando los políticos polacos del partido gobernante de ese momento, que era Plataforma Cívica.

No conocemos todas las grabaciones, sino que conocemos unos fragmentos muy seleccionados, por lo cual se puede pensar que la selección fue muy a propósito designada a comprometer a ciertas personas. Lo que ocurrió después fue que ganó en las nuevas elecciones el otro partido, que es el partido gobernante de hoy (PiS), que es traducido como ley y justicia.

Parece ser que el escándalo con las grabaciones ayudó al partido de ahora a ganar en las elecciones, así como ocurrió un año después, en los Estados Unidos. 

Hay un libro publicado sobre ese tema, pero en Polonia, con el partido gobernante que tenemos ahora, no hay investigaciones sobre el tema. No hay comisiones de parlamentarios para investigar el caso. En realidad, toda la investigación está como casi muerta. No, no pasa nada, así que no sabemos más de lo que publicó un periodista que presentó su investigación sobre el tema. Pero lo que sabemos es bastante para poder pensar que fue un test antes de las elecciones norteamericanas.

A.A. Regresando a esa gente y a esas agrupaciones, tú has encontrado también información interesante sobre los nexos con agrupaciones de de extrema derecha, mexicanas y españolas, como por ejemplo El Yunque. ¿Cuáles son tus descubrimientos con respecto a esta organización y cuál es la relevancia de esta secta?

K.S. De eso se sabe bastante en España, porque hubo un momento cuando se reveló todo; todas estas conexiones. Se habló mucho de eso. En Polonia Es una historia desconocida. No sabíamos que existen tales cosas como sectas dentro de esas agrupaciones y no sabíamos. Y parece ser que  ahora hay pruebas de que El Yunque podría estar operando también en Polonia dentro de estos grupos que tenemos aquí.

Dentro de todo este movimiento global hay nexos. Y si uno viene de América Latina no es tan incongruente encontrar conexiones con lo que está pasando en Polonia. Estos grupos están colaborando muy, muy de cerca. 

A.A. ¿Cómo es que ellos se conocen? 

K.S. Se conocen por varias vías. Hay como varios canales. En un momento hubo varios canales y en un momento se juntaron. fue alrededor del año 2012,  2013 es donde lo ubicó en la historia.

A.A. ¿Cómo funcionan esas organizaciones que has mencionado como Citizen Go y  Hazte oír?

K.S. Esto es como una organización creada para influir en la legislación por un lado una y por otro, para movilizar a la gente, para las protestas, manifestaciones a favor de las cosas que están apoyando.  Es una organización bastante conocida en España, porque unos años atrás organizaban manifestaciones muy grandes en Madrid por defensa de eso y del otro. 

Citizen Go es otra cosa. Es una plataforma cívica para peticiones. Hazte Oír tuvo un momento más débil por todo el escándalo con El Yunque y con las conexiones con la secta mexicana. Crearon Citizen go como otra organización, pero casi siempre es la misma gente de un grupo en otras organizaciones.   Es la misma con varias caras públicas que tienen el nombre de citizen go o que tienen el nombre de Hazte Oír. 

Lo curioso es que dentro de los directores hay un hombre que es representante del Kremlin y conocido como el embajador de el movimiento neoconservador ruso que se llama Alexey Komov. 

A.A. ¿Qué me puedes decir sobre el lenguaje? Porque es algo que tú también consideras importante, porque pareciera que ellos están influyendo por medio de la subjetividad, del significado de las palabras, ¿cómo te diste cuenta de esto?

K.S. Al principio me di cuenta, simplemente, por leer las noticias. En  Polonia, por ejemplo, se empezó a hablar de las feminazis y me pareció muy rara tal construcción. Nunca la habia escuchado antes y los mismos días la veo utilizada en Argentina. Y me pregunto ¿De dónde viene esto? De pronto, en dos países tan lejanos, se utiliza la misma formación desconocida.

Me hizo pensar. pero después con la Agenda Europe y sus resultados  publicados, cuando leemos los documentos, que tenían como secretos, antes de sus encuentros, lo que hicieron fue empezar por el cambio del lenguaje. Así que cambiaron el lenguaje. Ellos se daban cuenta de que se les considera como extremistas, como radicales, por el lenguaje utilizado que es demasiado religioso. Entonces decidieron cambiar el lenguaje, colonizar el lenguaje de la ONU, de los tratados internacionales, de los derechos humanos, colonizar, apropiarse de él y  volverlo más emocionante. Y es por eso que ahora estamos hablando de los bebés, en vez del feto. Esto corresponde a la operación que empezaron desde el 2013. 

A.A. ¿Qué sucede ahora con Ordo Iuris, Qué está haciendo aquí en Polonia?

K.S. Está tratando de matarnos, diría en breve. Lamentablemente es una de las organizaciones más agresivas que tenemos en Europa, que está promoviendo proyectos, ideas locas.

Son muy fuertes en Polonia y están ubicados en varios lugares porque están hablando de los derechos humanos, de los valores. Pero en realidad, lo vemos en todas partes, en el sector de la educación, de las escuelas primarias. Primero empezaron por ahí, pero después, ahora se están moviendo hacia las universidades, tratando de influir en las leyes, sobre cómo deberían funcionar las academias, están en cada cosa, en realidad. 

Están entrando en la política. Tienen gente  dentro de la formación que se llama Konfederacja, que es como Vox en España o Liga en Italia, y son muy activos. Se nota, y se sabe al mismo tiempo, que tienen mucha plata, mucho dinero para sus acciones. Tienen mucha gente trabajando para ellos son más de 30 personas ahora en la oficina central que tienen en Varsovia. Empezaron con unas tres, cuatro personas, hace cuatro años. Ahora crecieron hasta más de 30. Están seduciendo también a la gente muy joven: los estudiantes,  tratan de captarlos y especialmente a los estudiantes de derecho, los futuros abogados. Están haciendo cosas muy malas. 

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